jueves, 30 de diciembre de 2010

"Dulce Final"

Entre la penumbra lo único que se distinguía era el resplandor de la daga filosa que apretaba con el puño derecho.

-Con lágrimas en los ojos me observas, implorándome, que no te quite la vida, ja, como si valiera mucho. Tranquilo, pronto llegara tu fin . Qué te parece si recordamos como es que llegamos hasta aquí.

Cómo olvidar aquel día, catorce de noviembre. Me invitaste a cenar, tenia los nervios de punta, no sabía qué hacer, mantuvimos un largo silencio durante la comida, hasta que por fin te decidiste. Te arrodillaste a mi lado y sacaste un pequeño cofrecillo que escondía el regalo más hermoso que alguien me hubiese brindado: Un añillo precioso cuyo brillo resplandecía tanto, podría asegurar que destellaba más que la propia luna.

-Violeta, te amo y quiero pasar toda mi vida a tu lado...V..i..o..l..e..t..a.. Tartamudeaste- ¿Quieres casarte conmigo?-

Con un beso te respondí, me aparte, y te dije por supuesto amor mío.

Tu sonrisa me llenó el alma.

¡Pero que mentira! ¡Que farsa, que buen teatrito! ¡Y yo que te creí!

-Violeta,- dijo una voz quejumbrosa -, yo te amaba te llegué a amar...

-¡Cállate! -Déjame continuar, dije con voz aun más delicada. Como te decía, tu papelito te salió muy bien, es más te felicito: ¡Bravo, bravo! Sabes tantas veces fueron las que me dijiste que me amabas, que hasta me las llegue a creer.

Era tan lindo compartir mi tiempo contigo, esos ratos tan románticos, maravillosos, a veces me preguntaba ¿Cómo puedo quererte tanto?

Las tardes a tu lado eran simplemente exquisitas, el tiempo pasaba tan rápido que era nuestro enemigo, nos consumía o al menos eso era lo que yo creía, o lo que tú me hacías creer.

-Mmm ¿Qué pasa? -Un quejido retumbó entre las cuatro paredes de la prisión.

-Shhhh, tranquila Alejandra, amiga mía.

-¡Alejandra!-

-¡Ni se te ocurra moverte Damián!, Que tu pequeña puede pagar los platos rotos.

-¿Qué pasa Violeta?, ¿Que es lo que pretendes? ¿A donde nos lleva todo esto? -pregunto Damián.

-A tu destino final, al que tú mismo provocaste.

-Está bien, me quieres a mí ¿no?, ¡Entonces déjala ir a ella! – dijo Damián

-No, no amor, no es tan fácil, y no lo voy a discutir, no vuelvas a defenderla ¡¿Entendiste?! -Oye - Proseguí en un tono más tranquilo- No me vuelvas a interrumpir ¿Si?

-¿Dónde estoy?, ¿Damián eres tú? ¿Qué pasa?, ¿Y la boda? -preguntaba Alejandra cada vez más alterada y confundida.

-Tranquila princesa...

-¿Violeta? ¿Qué haces tú aquí?

-Que te tranquilices, ¿Qué no entiendes?.

La que hace las preguntas aquí soy yo¿ De acuerdo?

Y bien ... ¿Qué recuerdas princesita? Ja ja ja Que cursi ¿No? ¿Sabías que tenemos mucho en común? Somos amigas, perdón, fuimos amigas, nos enamoramos del mismo hombre, y ninguna de las dos va a casarse, no por lo menos en esta vida, ni con este hombre. Ja ja ja...Te hice una pregunta, ¡Responde! ¿Qué recuerdas Alejandra?

-No sé... no sé... Solo que me llevaste al carro y después tengo imágenes muy borrosas de lo que pasó.

-Ya sé, ¡Ya sé!, ¿Qué te parece si prosigo con el relato que le estaba contando a Damián?

-Bien, Yo estaba enamorada de ti, tú tenias todo mi ser, fueron seis años creyendo semejante mentira, mi corazón se aferró a ti yo te idolatraba.

-¡Te obsesionaste!-dijo Damián

-!Silencio!- Levantando la daga me acerque a Damián, respirándole en la cara, observándolo con una hermosa mirada de venganza- Calla -

¿Por qué me dejaste de amar? ¡Damián! ¡Yo te lo di todo!

-Con la voz quebrantada, Damián dijo: ¿Nuestra relación de amor? ¿Hablas en cerio? -Me cuestiono -

Todo lo que construimos, gracias a tus malditos celos enfermizos, terminó, me tenías a tus pies, llegaste a perseguirme todos los días, asegurabas que algo tenía que ver con mis compañeras, sabiendo que solo charlaba con ellas por cuestiones del trabajo.

-Mis suposiciones me salieron mal, pues, con la personita que menos esperaba me engañaste, mi mejor amiga.

En ella encontré, una confidente, me tenía confianza, cosa que tú nunca me demostraste- dijo Damián.

- Es mas, ¿Por qué no me cuentan cómo es que llegaron tan lejos y a mis espaldas?

- No tiene caso Violeta - dijo Damián.

-Claro que tiene caso, ¿Es que no quieres que tu ex se entere de todo lo que paso, como fue que me dejaste de amar? ¿Sabes?. Te odio, pero no puedo negarlo aun siento cariño por ti. Sería interesante saber cómo fue tu melodrama con esta golfa.

-¡No!- Gritó Damián.

-Mientras Alejandra, aún vestida de blanco, en un rincón del cuarto sollozaba.

-No Violeta- dijo Damián desilusionado- No diré nada más.

-O me dices ahora mismo, o... - Y acercándome a Alejandra.

-¡No!,- ¿Qué pretendes?

-La roce, con el cuchillo y le abrí una pequeña herida en el brazo izquierdo, pequeña, sí, pero un tanto profunda.

-Alejandra hizo una mueca acompañada de un quejido.

-Déjala - insistió Damián. -Pero no se pudo mover pues estaba atado de pies y manos.

Lo único que podía hacer era decirme todo lo que quería saber-.

Ya Violeta.... déjala en paz. Está bien, te diré todo lo que deseas, pero no la lastimes, no más por favor.

Acerque una silla y descaradamente tomé asiento. Me dispuse a escuchar el relato.

-Los primeros años de nuestra relación todo fue maravilloso, la mayoría del tiempo estábamos bien, éramos felices.... Llegamos a serlo, sí, sí Violeta, yo te llegué a amar, fueron muy hermosos esos tiempos, teníamos planes, tus celos lo derrumbaron todo.

Empecé a acercarme a Alejandra, sabia que su amistad era muy fuerte, se contaban todo, yo recurrí a ella con el fin de que me aconsejara. Así me ayudarían a manejar nuestra situación para que te dieras cuenta que sólo te amaba a ti.

Algunas veces salíamos a escondidas a platicar de este asunto, pues no queríamos que empezaras a crear historias fabulosas acerca de nosotros, yo le compartí muchos secretos, me fui dando cuenta de sus actitudes, sabía que eso era lo que te faltaba a ti, con cada charla me descubrí maravillado por su forma de ser, de pensar, no le importaba que el mundo se le pusiera su contra con tal de defender lo que ella quería.

En cierta forma nos empezamos a enamorar, pero ninguno de los dos quiso aceptarlo, sabíamos lo que tu sentías, y no queríamos lastimarte...

- ¡Pero lo hicieron!-

-El día de la boda iba en camino a la iglesia, pero ella marcó al celular, de una manera inconsciente esperaba su llamada, me pidió que pensara bien las cosas que ella estaba enamorada de mí.

-Cómo pudiste maldita, yo que te consideraba mi amiga.

-Me levante estrepitosamente, avance, Me dirigí hacia Alejandra.

- Y una bofetada fue directamente a la mejilla.

-No era mi intención lastimarte, pero me enamore de Damián. No fue mi culpa que no te dieras cuenta de lo que estabas perdiendo. -dijo Alejandra-

¡Cínica! –Respondí -Qué se puede esperar de una piruja como tú. - Me quitaste a el amor de mi vida, Yo lo amaba como no tenías idea, no quería que nadie me lo quitara, por eso fui tan celosa. Así le demostraba cuanto lo amaba preocupándome por el.

-Aquel día le pedí que lo pensara mas de dos veces, sabia que yo lo amaba, y si seguía contigo, lo único que conseguiría seria una vida de infierno, sin libertad. -dijo Alejandra.

-Su herida empeoraba. -Yo veía como escurría la sangre por aquel vestido que anteriormente era blanco. El afán de la herida no era más que hacer sufrir.

-¿Por qué amor?, ¿Por que Alejandra?, Si a los dos los quería.

-No fue nuestra intención lastimarte.

-Eso es falso, solloce- ¡Ustedes ya lo tenían planeado ¡¿Verdad?! Seguro todo era un plan para hacerme sufrir, claro.

Desde el día en el que me dejaste plantada, nunca volví a ser la misma. Te burlaste de mi, me utilizaste como una vil muñeca de trapo. Eso fui para ti, después me botaste como cualquier objeto inservible. Yo lo presentía pero, no hice caso a mis impulsos, como no percatarme ¡Esa!- La señalé con aquella daga, el puño me temblaba, No era para menos quería matarla.

-Me quito lo que más yo amaba en la vida- proseguí.

-Baje la mano-

-Me aferraba a creer que no era cierto, que todo era una pesadilla y que en cualquier instante tendría que despertar, llegaría el momento que en el altar me jurarías amor perpetuo. Pero no fue así, por mas que paso el tiempo, no llegaste me sumergí en mi pesadilla y ahora ustedes están en ella. ......



Continuara ....


"Introducción"

Hoy he decidido empezar a escribir, darle un mejor uso a mi pequeño y adorable cerebro positrónico.

Espero que te agrade lo que aquí se postea, divagaciones de una mente perturbada...

Que tengas un bonito día, o tarde, o tal vez noche. Recuerda que en este lugar siempre te estarán esperando unas cuantas palabras para disfrutar.

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